La vida es un sendero en el que no existe una dirección preestablecida, nos dejamos guiar por intuiciones e impulsos y esos mismos impulsos nos hacen preguntarnos qué hubiera pasado si todo hubiera sido diferente, seguramente si pudiéramos volver al pasado no dudaríamos  en cambiar muchos de los actos que hemos llevado a cabo y revocar muchas de las decisiones por las cuáles tu vida es de esta manera en el presente.

Aunque debemos aceptar las decisiones que hemos tomado, en nuestras manos está el intentar recuperar los sueños que se quedaron por cumplir, los besos sin dar y las sonrisas sin sacar.

Debemos de plantearnos la vida como una montaña rusa de experiencias donde abunden el placer, las decisiones locas y todo aquello que haga única tu forma de ser y vivir.

Dejemos de guiarnos por la rutina, por lo socialmente correcto, ese protocolo que en España se caracteriza por unas etapas en nuestra vida bien definidas donde desde niños quedamos condicionados  a un único posible futuro si queremos ser alguien en la vida.

La carrera de la vida no se aprueba con asignaturas sino con momentos que nos hagan personas mejores y con más valores; porque de los fallos maduramos y de los aciertos disfrutamos, vivamos sin miedo de hacer lo que realmente queramos.lavida1

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