Con el paso del tiempo nos damos cuenta de las personas que realmente queremos alrededor, esperamos y confiamos en que el tiempo ponga a cada uno en su lugar, pero aunque creamos en ello muchas veces debemos estar silenciados de decir lo que realmente pensamos para no hacer daño a quien no debamos aunque la verdad sea siempre una realidad a pesar de que escuece en su mayoría de las veces.

Recapacitemos sobre que es lo que debemos decir, hacer y sobre como debemos actuar porque al fin y al cabo somos una consecuencia de nuestros actos.

La reflexión mía es clara, soy imprudente y algo alocado en mis afirmaciones pero me gusta serlo aunque encuentre a partes iguales (en ocasiones no tantas) enemigos como amigos.

Sed vosotros mismos y no mintáis a quien de verdad queréis.

Fdo: S.M.L.J.

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